"Y finalmente todo sucede. Para bien o para mal, pero sucede. Mi perfecto estado de armonía se desmoronó en menos de dos minutos, y terminó por desintegrarse en dos días. Días que me carcomieron el cerebro y destrozaron el corazón. Días de angustia, días de mierda.
Es increíble como una persona puede convertirse en una de tus amistades más profundas y verdaderas (aunque sólo vos lo creas) en poco tiempo. En días, acaso. Y del mimso modo que llegó a tu vida, hoy se va.
Soy una estúpida, lo sé. Debí haberlo conocido antes; dirigirle unas palabras, al menos,... porque las oportunidades siempre me acompañaron...
A veces me detesto, a veces me quiero, y entonces vuelvo a odiarme.
Necesito descargarme, hablar, que me escuchen, que me entiendan. Sobre todo que me entiendan, aunque nada puedan hacer, aunque nada puedan pensar. Aunque no conozcan los motivos exactos de mi angustia, pero que me comprendan.
Constantemente sueño en encontrarlo, en escribirle, que me escriba, que me llame. Pero temo que ésto no llegará a más (amistad, valga la aclaración), aunque yo lo reviva en mi mente y le hable siempre; aunque él me recuerde, a veces.
Es amor, quizá. Pero una amor sano, amor de amigos, amor de hermanos. Y es la bronca, la impotencia y la tristeza del momento, las que hacen que mi pluma no deje de danzar al compás de un renglón sin onda, como mi vida, en este momento."
By: Carlita.-
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