martes, 20 de julio de 2010

Con una pequeña ayuda de mis amigos




¿Qué pensarías si yo cantara desafinado?
¿Te levantarías y te alejarías de mí?
Préstame tus oídos y te cantaré una canción
y trataré de no cantar fuera de tono.

Oh, lo conseguiré con una pequeña ayuda de mis amigos
Llego alto con una pequeña ayuda de mis amigos,
lo intentaré con una pequeña ayuda de mis amigos.


¿Qué hago cuando mi amor se ha ido?
(¿Te preocupa estar sólo?)
¿Cómo me siento al final del día?
(¿Estás triste porque estás solo?)

No, lo conseguiré con una pequeña ayuda de mis amigos.
Llego alto con una pequeña ayuda de mis amigos,
lo intentaré con una pequeña ayuda de mis amigos.

¿Necesitas a alguien?
Yo necesito alguien a quien amar.
Podría ser cualquiera,
yo quiero alguien a quien amar.

¿Creerías en el amor a primera vista?
Sí, estoy seguro que pasa todo el tiempo
¿Qué ves cuando apagas la luz?
No puedo decírtelo, pero sé que es mío.

Oh, lo conseguiré con una pequeña ayuda de mis amigos.
Llego alto con una pequeña ayuda de mis amigos,
lo intentaré con una pequeña ayuda de mis amigos

¿Necesitas a alguien?
Yo necesito alguien a quien amar.
Podría ser cualquiera,
yo quiero alguien a quien amar.

Oh, lo conseguiré con una pequeña ayuda de mis amigos
Con una pequeña ayuda de mis amigos.

Esta hermosa canción, todo mi amor y mis mejores deseos para esas lucecitas que, día a día, iluminan mi camino y hacen mi vida más linda y confortable.
A todos los que se consideren importantes, los quiero, amigos. ¡Feliz día!


miércoles, 23 de junio de 2010

"En realidad algunas personas nunca crecemos. Simplemente aprendemos a actuar en público como si fuéramos adultos."

domingo, 25 de abril de 2010

Basofia




Bart: Este uniforme es una basofia.
Marge: Bart, ¿dónde oyes esas palabras?.
Homero: Los Santos fueron una basofia anoche, todos basofia. He visto muchas basofias, pero éstos son la mayor basofia entre las basofias.
Marge: Homero, cuida tu lengua.
Homero: Bueno, adiós, porque me estan oyendo los ñoños.


martes, 20 de abril de 2010

La Aventura del Conocimiento y el Aprendizaje


Por Alejandro Dolina.

La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos. Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces. En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse. Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero.

Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos.

En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez:

"...haga el bachillerato en 6 meses"
",vuélvase perito mercantil en 3 semanas"
"avívese de golpe en 5 días"
"alcance el doctorado en 10 minutos..."

Quizá se supriman algunos... detalles. ¿Qué detalles? Desconfío.

Yo he pasado 7 años de mi vida en la escuela primaria, 5 en el colegio secundario y 4 en la universidad. Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas, no creo que ningún genio
recorra en un ratito el camino que a mí me llevó decenios.

¿Por qué florecen estos apurones educativos?

Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios.
A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número.

Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las "señoritas livianas", los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que no ahorre la espera y nos permita recibir mucho entregando poco. Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas.

O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo.

O que le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero les parecen muy extensos sus libros.
Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio.

Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando "Desde el Alma" sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro.

Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa.

Emprenda una carrera corta.

Triunfe rápidamente.

Gane mucho "vento" sin esfuerzo ninguno.

No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable.

¡No señores: aprender es hermoso y lleva la
vida entera!

El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas.
"Nunca termina uno de aprender" reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto.
Los cursos que no se dictan: Aquí conviene puntualizar algunas excepciones.

No todas las disciplinas son de aprendizaje grato, y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración. Hay cosas que deberían aprenderse en un instante. El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir).

Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari. Para esta gente sería bueno dictar cursos de olvido. "Olvide hoy, pague mañana". Así terminaríamos con tanta canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de la buena gente.

Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea.

Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los "sistemas para enseñar lo que es bueno", "a respetar, quién es uno", etc. Todos estos cursos comienzan con la frase "Yo te voy a enseñar" y terminan con un castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes.

Elogio de la ignorancia: Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego. Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba.

Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida. De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda.

Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo:

"Aprenda a tocar la flauta en 100 años".

"Aprenda a vivir durante toda la vida".

"Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje".



sábado, 17 de abril de 2010

Leer está de moda




Hoy día, lamentablemente, la mayoría de los jóvenes ya no se siente a gusto cuando toma un libro entre sus manos. Prefiere, en cambio, hacer cosas que (equivocadamente considera) no serán tan aburridas, como pasar horas frente a un computadora, mirando páginas de todas índoles... saltando de página en página en busca de juegos, chismes, sitios no autorizados, etc... ¿Por qué en lugar de pasar horas y horas navegando en internet, no se dedican a saltar 'de página en página' pero EN UN LIBRO, al menos una hora por día?

Ojalá todos, desde donde podamos, ayudemos a tomar conciencia de lo bueno e importante que es leer y, así, desde cualquier ámbito, desarrollar hábitos y
amor por la lectura.

Juntos podemos, así que... ¡a leer, muchachos! :D



"La mús
ica desempeña, entre las manifestaciones del espíritu humano, una función elevada, única e insustituible. Cuando ésta es realmente bella e inspirada, nos habla, incluso más que todas las demás artes, de la bondad, de la virtud, de la paz, de las cosas santas y divinas.
Y no en vano ha sido y será siempre parte esencial de la liturgia, como podemos deducir de las tradiciones litúrgicas de los pueblos cristianos de cada continente".

Juan Pablo II, al coro "Harmonici cantores" el 23 XII 1988.



And when you turned to me and smiled,

It took my breath away.
I have never had such a feeling
such a feeling of complete and utter love
as I do tonight.

martes, 13 de abril de 2010

Estados de ánimo

Unas veces me siento
como pobre colina,
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado,
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas,
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.

Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne,
con un embarcadero
ya sin embarcaciones.
Una laguna verde,
inmóvil y paciente,
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces.
Sereno en mi confianza
confiando en que una tarde,
te acerques y te mires..
te mires al mirarme.

Mario Benedetti.-


miércoles, 24 de marzo de 2010

Aillén

En este día atrevete a soñar,
explora tus fantasías,
abre los ojos a esta
hermosa vida
que tienes por delante...

Abre tu corazón a las posibilidades, persigue tus sueños grandes o pequeños; tanto
los faciles de alcanzar, como
los dificiles de lograr;
porque tan solo en tus sueños te darás cuenta quien eres, que quieres y que puedes hacer...

CREE SIEMPRE EN TÍ.

MUCHAS FELICIDADES.

¡Feliz cumpleaños, Aillén! Te quiero mucho.


domingo, 21 de marzo de 2010

When you're gone



Hold on to love. That is what I do,
now that I've found you.
And from above, everything's stinking, they're not around you.

And in the night, I could be helpless
I could be lonely, sleeping without you.
And in the day, everything's complex.
There's nothing simple, when I'm not around you.

But, I miss you when you're gone.
That is what I do...
And it's going to carry on,
that is what I knew, Bay, Bay, Bay.

Hold on to my hand,
I feel I'm sinking, sinking without you.
And to my mind, everything's stinking
stinking without you.

And in the night, I could be helpless,
I could be lonely, sleeping without you.
And in the day, everything's complex,
there's nothing simple, when I'm not around you.

And I miss you when you're gone.
That is what I do, Bay, Bay, Bay.
And it's going to carry on,
That is what I do, Bay, Bay, Bay.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Necesito

Necesito alguien
que me emparche un poco
y que limpie mi cabeza.
Que cocine guisos de madre,
postres de abuela y torres de caramelo.

Que ponga tachuelas en mis zapatos
para que me acuerde que voy caminando,
y que cuelgue mi mente de una soga
hasta que se seque de problemas y me lleve...

Y que esté en mi cama viernes y domingo
para estar en su alma todos los demás días de mi vida.

Que me quiera cuando estoy,
cuando me voy, cuando me fui.
Y que sepa servir el té, besarme después
y echar a reir.


lunes, 15 de marzo de 2010

Lunes... otra vez.


Lunes otra vez, sobre la ciudad.
La gente que ves, vive en soledad.
Sobre el bosque gris veo morir al sol
que mañana sobre la avenida nacerá.

Calles sin color, vestidas de gris.
Desde mi ventana veo el verde tapiz
de una plaza que mañana morirá,
y muerto el verde, sólo hierro crecerá.

Viejas en la esquina mendigan su pan.
En las oficinas, muerte en sociedad.
Todos ciegos hoy, sin saber mirar
la espantosa risa de la pálida ciudad.

Lunes otra vez, sobre la ciudad.
La gente que ves, vive en soledad.
Siempre será igual, nunca cambiará.
Lunes es el día triste y gris de soledad.

Lunes nuevamente... ¡qué emoción! :S. Más triste, imposible. Ojalá el viernes llegue pronto.
Buen comienzo de semana para todos.

domingo, 14 de marzo de 2010

3,14

Hoy se celebra en todo el mundo una rara efeméride: el Día PI (o Pi Day), una invención de un científico norteamericano para conmemorar la ciencia matemática, que ha cobrado cierta trascendencia al punto tal que el buscador Google ha decidido modificar -al igual que en otras oportunidades- su logo en honor de la fecha.


El Día PI se declaró oficialmente el año pasado en EE.UU. y la elección del 14 de marzo se debe a la forma en que la cultura estadounidense describe el calendario: 3/14 -el mes, en este caso marzo, se coloca primero- para coincidir con la expresión matemática 3,14, que designa al radio de la circunferencia del círculo y utilizado por primera vez en 1706.


Con esta designación, el físico Larry Shaw quiso homenajear la importancia de las matemáticas en la ciencia moderna y en la economía actual. La fecha ha sido incluida en el calendario Geek y suele celebrarse a las 1.59 pm, coincidiendo con una aproximación de Pi al valor 3,14.


Como parte de las extrañas festividades, la gente se junta a esa hora a recitar todas las cifras que sabe de memoria de Pi, explicar curiosidades sobre este número o ver la película dirigida por Darren Aronofsky.


Fuente: http://www.mdzol.com/mdz/nota/196594-Hoy-se-celebra-en-todo-el-mundo-el-D%C3%ADa-Pi/

Amigo, vuelve a casa pronto


Vieja es la historia que te cuento.
Amigo, desde siempre fui igual.
El poderoso tiempo que nos toca
nos va arrastrando el tiempo que nos da.

Siempre digo viejo es desechado.
Amigo, lo que no sirve no va.
Y quedan unas pocas cosas nuestras
para salir a flote nada más.

Tus palabras ya son muy lejanas,
y tu voz de paridad se va.
Amigo mío, vuelve a casa pronto.
Cuentame todo, cambiame todo,
necesito hoy tu resurrección.

Bueno es que hoy estemos juntos,
hablando de las cosas por llegar.
Sabemos que pronto va a llover fuerte,
mejor estemos juntos esta vez.

Tus palabras ya son muy lejanas,
y tu voz de paridad se va.
Amigo mío, vuelve a casa pronto.
Cuentame todo, cambiame todo.
Necesito hoy tu resurrección.
Tu liberación.
Tu revolución.

sábado, 13 de marzo de 2010

Raindrops keep falling on my head :)




Raindrops keep fallin' on my head

and just like the guy whose feet are too big for his bed.

Nothin' seems to fit

those...

raindrops are fallin' on my head, they keep fallin'.



So I just did me some talkin' to the sun

and I said I didn't like the way he got things done.

Sleepin' on the job

those...

raindrops are fallin' on my head, they keep fallin'.



But there's one thing

I know...

the blues they sent to meet me.

won't defeat me.

It won't be long till happiness steps up to greet me.



Raindrops keep fallin' on my head

but that doesn't mean my eyes will soon be turnin' red.

Cryin's not for me

'Cause...

I'm never gonna stop the rain by complainin'

Because I'm free,

nothin's worryin' me.



It won't be long till happiness steps up to greet me.


Raindrops keep fallin' on my head

but that doesn't mean my eyes will soon be turnin' red.

Cryin's not for me

'Cause...

I'm never gonna stop the rain by complainin'

Because I'm free,

nothin's worryin' me.


miércoles, 10 de marzo de 2010

¿Estudiaste el fin de semana?

Lunes 8.30 hs: te encontrás en ese enorme salón con tus 200 compañeros. Todos te saludan, te besan, te abrazan. Te cuentan lo que hicieron en el karaoke del viernes a la noche (sí, bueno, además de cantar), como fueron vestidos el sábado a Ribera, la resaca del domingo, los mates con el vecinito y no sé cuantas cosas más. Obviamente, vos también compartís tus cosas... cosas que, aunque no fueron tan alocadas como las que escuchaste, fueron geniales.

Chisme va, chisme viene. Se escucha un "prestame lo que hicieron el viernes pasado, yo no vine porque me dormí" (claro, vos dormí tranquilo que yo me cago de sueño y hago el práctico por los dos).

- ¿Querés un mate?.
- ¿Tiene azúcar?.
- Sí.
- No, gracias.
- Pero probá... hoy los preparó Taty.
- MENOS!

(Y Taty mirándote con una cara de boludo, pero sabiendo el por que de tu enojo con él).

Pasaron 35 minutos y los profesores todavía no llegaron. Que guachos, en ese tiempo yo ya hubiera aprendido a hibridizar orbitales (cosa que, dicho sea de paso, no me gusta ni un poquito). La mitad de tus compañeros de la mesa hablan de Química, 3 o 4 ya están planeando lo que van a hacer el otro fin de semana. Vos sólo hablás con los chicos que están a cada uno de tus lados... "la mini-comisión del Chaco". Ah, y también el gil que está colgado mirando vaya uno a saber que.

Bueno, te enganchás en la conversación de los demás. Vos también querés saber que pasó. Hablan de todo... y de todos. Y de repente, de la persona que menos bancás, se escucha un...

- ¿Qué estudiaste el finde?
(pensás 3 segundos la respuesta; es el más pedante del curso que, con aires de canchero, viene a hacerse el tipo estudioso y sacrificado. Ja! ¿quién se cree que es?).
- No mucho. Estudié la química de Mariano nomás.
- ¿Y lo de Ángel?
- No, hoy a la tarde voy a estudiar.
- ¿Cómo te va en las especiales?
- En Antropología Médica re bien. En Método... a esa tengo ganas de perderla por el inodoro.
- No seas exagerada.
- No soy exagerada, soy sincera.
- ¿Fuiste a piano?
- ¿Vos sos desubicado o te hacés? Claro que sí!.
- ¿El sábado toda la mañana?
- Sí. Y también pasé mucho tiempo con mis papás.
- Weee, boluda. Perdiste mucho tiempo ¿cómo estudiaste todo química?.
- ¿Y vos qué sabés? Mi día tiene 30 horas (y pongo cara de "dejate de joder"). Te dije que estudié y punto. ¿Querés que te explique coligativas?
- No, dejá. Te creo, che.
- ¿Y vos estudiaste?
- El 'flaco' y yo nos juntamos y...
- ¿Estudiaste? (re insistente).
- El 'flaco' me fue a buscar, fuimos a la cancha y...
- ¿Estudiaste?
- Sí, pero las especiales.
- Te pregunté si estudiaste, no 'que' estudiaste.

(Y lo dejé regulando... me tiene podrida).

La única ventaja que tiene el fin de semana, para mí, es que estoy donde y con quienes quiero. En lo demás... es igual o más pesado que el lunes, martes, miér... y así sucesivamente.

Ojalá deje de existir la estúpida pregunta "¿estudiaste?" de cada lunes. Se sabe cuales son las responsabilidades de una... las obligaciones, mejor dicho.

lunes, 8 de marzo de 2010

Woman






Woman I can hardly express,
my mixed emotion at my thoughtlessness.
After all I'm forever in your debt,
and woman I will try express.
My inner feelings and thankfullness,
for showing me the meaning of succsess.

Oh well, well...
oh well, well...

Woman I know you understand
The little child inside the man,
Please remember my life is in your hands,
And woman hold me close to your heart,
However, distant don't keep us apart,
After all it is written in the stars.

Oh well, well...
Oh well, well...

Woman please let me explain,
I never mean to cause you sorrow or pain,
so let me tell you again and again and again.

I love you (yeah, yeah) now and forever,
I love you (yeah, yeah) now and forever,
I love you (yeah, yeah) now and forever,
I love you (yeah, yeah)....

viernes, 5 de marzo de 2010

Viernes 3 AM

Anoche (u hoy, en todo caso) soñé que vos y yo nos volvíamos a encontrar. Pero no era un encuentro como aquel que tanto deseaba. Era distinto, era raro.

Estábamos en una sala de cine, pero a pocos metros de distancia el uno del otro. Te ví, te reconocí y no pude creer que estabas allí. Yo estaba completamente maravillada, aunque un poco atónita, lo admito. No esperaba encontrarte nuevamente, no todavía... aún no era hora de vernos de nuevo.

Vos también me reconociste y atinaste a saludarme. Lo pude leer en tu dulce mirada de niño. Pero, creyendo que era un sueño y que eras uno más en la sala, preferí ignorarte.

¿La película? No tengo ni la menor idea de que se trataba. No recuedo su nombre... es más: ni siquiera sé si era una película. Vos me mirabas de lado, yo hacía lo mismo. Pensé que te levantarías a saludarme y no lo hiciste. No importa, no te culpo, yo tampoco lo hice.

Pasaron los 130 minutos que duraba aquello que fuimos a ver, me levanté de mi butaca y me dirigí hacia la puerta de salida. Seguía atónita. No sabía si te había soñado o si realmente estabas ahí. También estaba triste. Recordaba nuestras buenas épocas juntos.

Una vez afuera, ya casi sobre 9 de Julio, una voz muy conocida me dijo "Carli, ¿ya no me saludás?". Rápidamente me di la vuelta y estabas ahí, parado frente a mí, con esos ojitos llenos de candor y tu pícara sonrisa que, como siempre, hacían que me olvidara de todo lo malo y de la presión que a diario solía sentir. Extraño pero divino poder con el que me gobernabas.

Vacilé un poco antes de decirte algo, te miraba sorprendida y despacito dije tu nombre, acompañado de un
"¿sos vos?". "Sí, Carli - dijiste -, soy yo".

- ¿Cómo estás, mi corazón? ¿En serio sos vos? ¡No puedo creerlo! (no lograba salir de la duda).
- Estoy bien, Carli, y sí... soy yo de verdad, no soy un fantasma como tu viejo tío (risas y una historia que solamente los dos conocemos).
- ¿Qué hacés acá? ¿Por qué viniste? ¿Por qué no me dijiste que venías?... te hubiera esperado con algo.
- Tenía cosas que hacer, ya sabés... retirar el documento, pasear por algunos lugares, etc... Y extrañaba a una amiga, una gran amiga: vos, Carli (me dejaste boquiabierta), pero quería que fuera una sorpresa.
- Yo también te extrañaba... y, además, te necesitaba. Te necesito. ¿De verdad me extrañabas?
- Mirá las cosas que preguntás, loca. Obvio que sí. Siempre te extraño.
- Me da gusto saber eso, y más aún escucharte decirlo. Pero es que aún no puedo creer que estés acá (y te miraba demasiado).
- Bueno, Molly, ya es hora de que te hagas la idea de que estoy acá porque no me gusta que me mires como si fuera un fantasma.
- Basta de fantasmas. El único fantasma del que escuché hablar en toda mi vida, está en tu casa... cerca de tu habitación.
- No, no más esas historias, Carli... jaja (y comenzamos a reír como locos).
- ¿Te parece bien si vamos a tomar algo por ahí o tenés algún curso que hacer? (y una risita de por medio).
- Tengo algo que hacer... y muy importante. Tanto que no puede esperar: sentarme a tomar un café con vos.
- "Caf'é"... ¡qué linda palabra! - dijiste.
- Me dijiste lo mismo hace dos años, ¿te acordás? - te dije.
- No, no me acuerdo... pero es muy probable. ¿Cómo hacés para acordarte de todos los detalles?
- No tengo ni la más puta idea. Supongo que porque son esos detalles los que hacen la diferencia.
- ¡Y qué diferencia! Eso es demasiado profundo.
- Demasiado porque ambos somos locos amantes del café.
- Siempre que tomo uno (y eso es todos los días) me acuerdo de vos y de tu manía por el café vienes, el royal, el bombón... o ese que tenía muchísima espuma pero que no era capuchino. Nunca entendí de donde sacabas tanta paciencia para batirlo y batirlo hasta lograr la consistencia que, a tu gusto, era exacta.
- Las ganas de tomar nomás. Y la charla que había de por medio.
- ¡Ja!... esas charlas. Las extraño también.
- Yo también, y mucho. Pero me acuerdo absolutamente de todas ellas, y siempre las traigo de nuevo a mi memoria... Bueno, en realidad vienen solas. ¿Viste cuando ponés a hervir agua en una olla, y la temperatura y la presión suben hasta el punto en que ésta empieza a silbar y a tambalearse un poco? Bueno, esas charlas alcanzan tal temperatura que son como el vapor del agua que empuja la tapa de la olla para salir al exterior (explicación inevitablemente acompañada por los marcados movimientos que suelo hacer con las manos). De ese modo te extraño un poco menos, aunque también un poco más.
- ¡Ja! que loca sos, Carli. Sólo vos pensás las cosas de esa manera, pero está bien... ahora que lo decís, creo que los recuerdos me llegan del mismo modo.
- Sí, ya sé. Soy loca.
- No, vos sos Bruja.
- Sí, eso también. Vos y un señor que conozco hace mucho tiempo son los únicos que me dicen así. Y ninguno de los dos se equivoca al decírmelo (risas).
- Bueno, vayámonos de acá. Tengo ganas de tomar mates amargos.
- Uy, sí. Yo también... y con galletitas de limón.
- OBVIO, Carli (sonrisa de oreja a oreja). Pero en los bares no sirven mate.

Íbamos caminando por la 9 de Julio y me contabas como iban tus estudios, las personas que habías conocido (y también los vicios), las cosas que te traían a esta ciudad, y como es que habías ido a parar al cine. Yo contestaba algunas cosas y acotaba otras.

Llegamos a un bar, entramos, buscamos el lugar más próximo a la ventana (era ley que si ibas conmigo tenía que ser así, debido a que necesito una ventana cerca... no sé por qué) e hicimos el pedido. Dos cafés bien cargados con mucha, mucha nata batida (el mesero nos miró como diciendo "gordos", y vos lo miraste como diciendo "sí, somos muy gordos, ¿y qué?"). Continuamos hablando y comenzaba a contarte que había conocido a "alguien".

- Ah, sí... el chico del que me hablaste mucho. El que tiene nombre de rey.
- No. Éste es otro... es especial, más derecho. Y también tiene nombre de rey... y de emperador, de martir, etc...
- ¿Cómo se llama?
- Se llama igual que tu amigo... el peticito.
- Ah, ya comprendo. ¿Y cómo es él?
- Buena persona, sensible, apasionado. Un poco raro, a veces, pero eso lo vuelve más interesante.
- Esa fue la primera impresión que yo tuve de vos cuando te conocí... cuando apenas hablábamos.
- Sí, lo supe. Alguien me lo contó.
- Ya imagino quien. Y decime, Carli, ¿cómo lo conociste?
- Ni siquiera lo conozco, pero creo que me gusta.
- Y bueno, amiga, como sea que se den las cosas... vos sabés que yo apoyo tus decisiones.
- Las cosas, si tienen que ser, serán por sí solas. Y gracias por tu apoyo.
- Pero a las cosas hay que ayudarlas. No siempre se dan por sí solas. Es como prender el fuego para hacer un asado. Hay que hacer arder la leña, sino el fuego no se enciende nunca.
- Ya lo sé, pero me da un poco de miedo pensar en todo eso. Tengo miedo a sufrir.
- Lo sé y es normal. Pero tené en cuenta que el resultado siempre es grandioso. Disfrutás del asado... o de lo que sea que hayas cocinado. Y si la carne que probaste no te gustó... bueno, al menos aprendés a no cometer los mismos errores y a encender bien el próximo fuego. ¿Me entendiste o traslado mi ejemplo a otro plato?
- No hace falta. Lo entendí a la perfección... y debo admitir que me dejaste sin palabras. Demasiado bueno tu ejemplo. Me sorprendiste otra vez.
- Entonces tenelo en cuenta. Si hay cosa a la que no hay que tenerle miedo, es al amor.
- Es dificil, pero estoy de acuerdo con vos. Y siempre tengo en cuenta tus ejemplos, querido. Ahora decime... ¿vos cómo andás en ese terreno?

(Sacaste una caja de cigarrillos del bolsillo de tu pantalón. Había sido que fumás ahora. Cuanta pena me da).

- Ni bien ni mal. Ahí andamos... Estoy enamorado y la quiero, o eso creo. Se llama Julieta y es mayor... y tiene novio. El chico es un estúpido, no la quiere como ella merece (y me diste un par de detalles más, todos ellos con demasiadas sorpresas).
- Lo lamento, querido. Pero no tenés que perder las esperanzas. Tal vez Julieta logre abrir los ojos y se de cuenta de que él no es para ella, y que vos sí lo sos.
- No se fijaría en mí. Dice que soy muy callado, muy reservado.
- ¿Y eso qué tiene que ver? Cacho Castaña dice en una canción "... el mejor de los cantores tiene la vieja enseñanza de callar cuando se debe y de hablar cuando hace falta". Alegrate, nene. Sos un buen cantor.

(Momento interrumpido por el mesero, que trajo los cafés pero olvidó los vasos con agua).

- Lo decís porque sos mi amiga. Lo decís metafóricamente, porque somos aficionados a la música, Carli.
- Lo digo porque es lo que pienso. Lo digo porque es la verdad y, además... lo dice Cacho. Y eso tiene peso. Y sea como fuere que se den las cosas, vos tenés que estar firme a su lado y no descuidarla. La querés mucho, no la dejes ir. No digo que interfieras en su relación pero...
- Dije que no estaba seguro de quererla.
- La querés. Tus ojitos están brillando más de lo común, y su brillo se intensifica cada vez que pronunciás su nombre.
- Vos siempre mirando los ojos.
- Hablan más que cualquier otra parte del cuerpo.
- ¿Más que tus manos?
- Incluso más que mis manos. A ellas las controlo con algún sistema motriz de mi mente... yo decido que movimiento hacer. A mis ojos, en cambio,... o al brillo de los mismos, mejor dicho, no lo puedo controlar. Y el que se da cuenta me lo dice.
- ¿Alguien logró empatarme?
- Absolutamente nadie. Todos me dicen "'estás triste' o 'estás cansada', lo veo en tus ojos", pero nadie sabe realmente cuando estoy contenta, al menos no por mis ojos. Por ahí se dan cuenta por el tono de mi voz o por las cosas que canto, pero nada más.
- Si no la conoceré. ¿Seguís cantando? Bah!, ¿para qué lo pregunto si ya conozco la respuesta? Pero que raro que vos no seas feliz, Carli.
- En ningún momento dije que no soy feliz. No siempre estoy contenta, pero eso no significa que no sea feliz. Aunque esa situación se está revirtiendo. Ahora sí siempre estoy contenta, y feliz, obviamente.
- Eso me alegra mucho. Esa era la Carla que yo conocí, la Carla que aprendí a querer, la amiga que extraño... y la única amiga que me conoció completamente.
- Sí, ya sé. Esa Carla se había ido de viaje. Todo el 2009 estuvo ausente. Se encontró con un par de hippies, se hicieron grandes amigos y anduvieron por ahí. Pero ya está de vuelta, gracias a Dios.
- Vos y tus "otros yo". Vos y los hippies... Vos y yo tenemos que viajar. Ser mochileros, como vos querías. No te olvides de que lo prometimos.
- Las cosas buenas nunca se olvidan. Son como las estrellas: algunas veces se ocultan, pero nunca desaparecen.

Volvió el estúpido mesero trayendo el agua. En vano, claro, porque ya habíamos terminado el café. Pagamos, nos levantamos y nos fuimos. Creo que esa tarde había un partido de fútbol, pero no estoy muy segura. Como sea... no era River el que jugaba, así que no nos importó.

Caminábamos por Junín y llegamos a la Plaza Cabral. Te mostré donde quedaba la parada del colectivo que me llevaba hasta la terminal cada fin de semana y también fuimos al Instituto de Música donde pensaba estudiar. Recorrimos el lugar y terminamos entablando una buena conversación con la bibliotecaria. Creo que le caímos muy bien. Por lo menos sé que voy a tener a alguien con quien contar allí.

Salimos del Instituto, pasamos por la plaza nuevamente y nos quedamos allí, hablando un poco más sobre la vida. Nos faltaba algo, y algo muy importante: la música. No teníamos instrumentos a mano, pero eso no es necesario cuando se llevan las notas en el corazón, y la canción y el amor... el amor. Al instante surgió "Pronta Entrega". ¡Cuánto extrañaba cantarla con vos!

De repente comenzaste a irte. Pero no te habías levantado ni alejado de mí. Es más: creo que era yo la que se alejaba. No recuerdo muy bien lo que pasó, sólo que abrí los ojos de golpe y quedé pensando en nada. Fue entonces cuando comprendí que todo había sido un sueño, y que éste había llegado a su fin.
Fue una lástima... ni siquiera nos habíamos despedido ni te había dado uno de esos fuertes abrazos que tanto me gustan dar.


Me levanté y me senté en la cama. Miré el reloj y adiviná: eran las 3 de la mañana del día de hoy (viernes). ¿Te suena?... "Bang, bang, bang".
Sí, adivinaste. Una de las canciones que tanto nos gustan.

Aunque sólo haya sido un sueño, fue hermoso volverte a ver. Espero nuestro próximo encuentro real sea tan gratificante como ese, pero no tan corto, no tan rápido.
"Lo bueno dura poco", dicen por ahí. Y es la verdad... pero ¡qué bien le hace al corazón!

viernes, 26 de febrero de 2010

El mate no es una bebida

El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed. Es más bien una costumbre, como rascarse. El mate es exactamente lo contrario de la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.

Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es "hola" y la segunda "¿unos mates?". Ésto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios e inmaduros. Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan. Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse nada en cara. Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno. Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.

Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuanto te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón, etc...

Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. Cuando no hay confianza, la gente pregunta: "¿Dulce o amargo?". El otro responde: "Como tomes vos".

Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con miliatres, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te la da de onda. La yerba no se le niega a nadie.

Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera.
Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solo, pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hay revoluciones.

El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...

Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. La charla, no el mate.

Es el respeto por los tiempos de hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: "¡Basta, cambiá la yerba!".
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo. es el cariño para preguntar, estúpidamente, "¿está caliento, no?".
Es la modestia de quien ceba mejor el mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir "gracias" al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.

¿TE SENTISTE INCLUIDO?... compartilo entonces con quienes alguna vez tomaste un mate.

Lalo Mir en Mitre. "Lalo Bla Bla".


jueves, 25 de febrero de 2010

La Diosa

Cuando estés con una mujer y sepas que no existe ninguna otra en el mundo.


"Tú no viniste de parte alguna y no irás a ningún lugar. En esa mujer el mundo para, y tú descansas. Todo está en ella y ella lo es todo, porque todas las mujeres están en aquella que te ocupa los ojos. Todo lo femenino se encarna en ella. Ella es la propia Diosa. Es la creadora de todos los hombres, aquella a quien besas.
Por eso, haz de los momentos con esa mujer una experiencia religiosa y de ella misma una meditación. Ve en ella el mar bendito que creó la vida. Ella es nada más y nada menos que el principio y el fin, el milagro de la vida y su destrucción. Ella guarda los secretos de tu destino y en sus trayectos es el futuro quien se reinventa. Ella es la Diosa que bajó de los cielos para concederte cariños. Ella es un altar y tú el devoto.

A una Diosa se le da todo. Ella es la razón de todo. Todo tu ser no existe sino para ella. Naciste para ese momento con ella. Los dioses de todas las religiones están en ella. La metafísica habla sólo de ella. La llama de todas las velas es para ella.

No dejes pasar este momento. Mira dentro de ti mismo y dale lo mejor. No dejes una palabra linda sin cantarla. Aquel beso guardado hace mucho, dáselo a ella. Aquel río de cariños que siempre escondiste, llévalo hacia su mar. Sé alas para que ella vuele, no la dejes sentirse menos que la Diosa que es.

Sé fuerte como una montaña para que ella te pueda escalar, pero suave como el brillo de la luna para que te pueda amar.
Que tu pecho sea caliente para que descanse de todos los hombres que no la reconocieron, que tu voz sea un camino donde pueda viajar, y tus manos una bahía donde se pueda navegar. Que en tus besos ella descubra lo más profundo de sí misma.

No permitas que se sienta menos que la más amada de las mujeres. Ella es una misión de tu alma. Que sus vacíos mueran en tu boca. Que en tus hombros vea el poniente de todos los hombres que un día deseó. Que sus miedos se apaguen amaneciendo en tus brazos. Que se sienta amada por quien sabe la música que ella merece oir, querida por quien vuela en sus senos y le extiende la mano cuando se arrastra en los submundos del inmenso mundo que lleva dentro.

Ella es un continente y tú el buscador de oro. Ella tiene un número, y tú la talla. Ella necesitó mucho y tú fuiste la excusa. Ella necesitó mucho y tú fuiste la excusa. No guardes nada, tómalo prestado y dáselo a ella. Haz de ti mismo un horizonte para el infinito de sus ojos.

Después de que se duerma, permanece despierto y mira profundamente: en sus curvas duerme el mundo. Ella es un poniente que genera un sol cada día, es la humanidad que perece cada vez que ella despierta en el amor de un hombre. Ella es un susurro de la noche contando sus misterios, déjate llevar y sueña con ella. Todos tus sueños viven en ella. Siente su respiración y respira con ella. En ese momento, sé totalmente la más pura adoración.

Si haces todo eso, habrás vivido una de las experiencias religiosas más importantes de tu vida. La existencia cuidará de que vuestros caminos sigan juntos o no, eso no es lo más importante: tú fuiste total para ella. No había ninguna otra porque todas eran ella sola. En aquel momento eras uno sólo y te curaste de todo el abandono. Un pasado mortecino llegó al presente, gracias a la Diosa que había en ella, y a la ofrenda que humildemente tú le diste. La gran Diosa cósmica te bendecirá".


"Cartas a Dios. Para ayudarte a tí mismo" - Francisco Bostrom.




domingo, 14 de febrero de 2010

Porque la Música es así, fiel y sincera de por vida.


La Música es uno de los medios más eficientes para grabar en el corazón la verdad espiritual. (…) A través de ella, las tentaciones pierden su poder, la vida adquiere nuevo significado y nuevo propósito y se imparte valor y alegría a otras almas.

Feliz San Valentín para mi amor la
Música. La amo tanto que comienzo a sonar un poco cursi... o densa, en su defecto.




La musique c'est l' amour.
(La música es el amor.)